Ir a la universidad | Por qué debes ir (y por qué no)

Universidad en Europa

¿Valen la pena las universidades? Este artículo pretende ayudarte a considerar esta duda desde diferentes aspectos de vista. A veces las situaciones de la vida requieren respuestas cortas y sencillas, no es el caso a la hora de discutir la realidad que rodea a estos gigantes establecimientos; Obviamente el problema no son las estructuras físicas en sí… Es el entorno, toda la historia y cultura que las rodea. Las universidades pierden confianza debido a la calidad y cantidad de alternativas con las que contamos actualmente. La corriente de hoy en pensadores y emprendedores estarán de acuerdo con que ir a la universidad es mala opción, para algunos incluso un desperdicio de tiempo. Este cuestionamiento a las instituciones oficiales educativas es más válido que nunca, porque los cambios culturales/tecnológicos se van agrandando exponencialmente con cada año que pasa.  Nuestros abuelos vivieron realidades distintas en cuanto al mundo profesional.

Ir a la universidad en la antigüedad

Educación antigua En su apogeo las universidades fueron el único método de educación «realmente» efectiva. Era impensable un camino alternativo con tal nivel de retorno ya que el acceso al conocimiento era limitado, no había muchos libros ni acceso a Internet… Por muchas generaciones no existió la luz, ni la electricidad. Asequibles solo para miembros de la alta sociedad, los pobres nacían y morían pobres en todo sentido. Los ricos tenían el deber de ser iluminados por el conocimiento. Esto fue así durante milenios en los reinos más famosos. Lo se, me fuí lejos. 

Ir a la universidad en la actualidad

Creo importante que sea comprendido el contexto en el que se originaron estas instituciones. El uso de la electricidad de manera industrial y doméstica se dio recién a fines del siglo XIX, mientras que escuelas y universidades se originaron hace milenios. Si bien el sistema educativo se fue actualizando, en muchos lugares nos siguen preparando para la revolución industrial, el enfoque príncipal es el de ser empleado (obedecer y repetir). Nuestros tiempos actuales no son más que una consecuencia de eventos derivados de hechos pasados, estos eventos han sufrido de decisiones parcialmente irracionales, decisiones que eran convenientes y/o consideradas válidas para su momento. Que se viva «mejor que antes» no significa que estemos hoy frente a las mejores decisiones que se pudieron tomar, ni que sepamos lo que no sabemos. Los sesgos son sesgos. El mundo debe permanecer en cambio para el progreso. Hace 30 años no existía Internet aún. La aparición de este dio acceso gratuito al conocimiento inmediato, antes disperso y accesible desde bibliotecas o en las mejores universidades. Este contenido en la red va creciendo cada día mas y más.

La educación hoy

Ya que el contenido educativo brindado en la educación tradicional es igual para todos (pensado para actuar como empleado), este se debe usar como base para expandír sobre las áreas respectivamente necesarias que te convertirán en un tipo de profesional/persona única. Puede que no estés acostumbrado a investigar por las redes, pero hay que ser conscientes de que no hay manera mas eficiente de aprender que amigandose con la tecnología. Para el interesado en la verdad, propongo dominar la herramienta secreta del internet mínima viable (Google search). No existe sensación de seguridad tal como lo es ingresar a la universidad. Si tenés pensado entrar solo porque los demás lo hacen  y te hace sentir seguro/a, no lo recomiendo; La inseguridad, ¡Lo incierto siempre ganará!. Hay que estar preparados (además, sin un propósito que aspire a algo mas allá de eso seguramente abandones). Existe en Internet la posibilidad de hacerse con los libros más «revolucionarios» de la antigüedad gratuitamente, a pocos clicks. Los papers científicos más recientes y los libros «under» (Por los que hay que pagar si te gustan) a veces mas valiosos que los bestsellers, son de primera mano accesibles a través de Internet. De hecho esta globalización digital hizo factible que las personas pobres, las que no tienen ni para alimentarse se conviertan en referentes, ejemplos mundiales de éxito, por una pasión determinante y no tener nada que perder. Por eso es que cada vez tenemos más emprendedores, ya sea el que dejó de lado la universidad o el que la usó como piso para los cimientos. Aprendizaje Online Cada día se lanzan cientos de cursos de todo tipo, si no es que miles. Peluquería, Youtube, Marketing, liderazgo, desarrollo web, matemáticas, League of Legends… Hay demasiado para elegir, si bien puede resultar en confusión es más un beneficio (más adelante hablaremos de este tema). El crecimiento exponencial tecnológico permitió que las computadoras dejen de ser solo para ricos o científicos. Ahora todos tenemos al menos un dispositivo con una capacidad de computo mayor a la que tales «científicos» usaban en los años 80’s en la palma de nuestra mano. Hoy, nuestro pequeño espacio de trabajo profesional es asequible con una pequeña inversión incluso en países tercermundistas (a excepción de aquellos marginados). En estos temas anteriores se basa principalmente la cuestión, que deja casi en evidencia lo innecesario que es la universidad. Pero las cosas no son tan sencillas, hay mucho contenido basura ahí fuera cuando tenemos que aprender por nuestra cuenta.

El prestigio de las universidades

En terminos cortos, sí. Las carreras universitarias siguen siendo las que más prestigio aportan. Aunque es cuestión de unas pocas décadas para que otras plataformas de aprendizaje estén a nivel similar. Eleva el estatus decir que se estudia ingeniería en Harvard, sin importar tu calidad como estudiante. Por eso es que nuestros padres y, la gran mayoría de personas que muestran interés en vernos mejorar son tan insistentes con que hay que estudiar en una universidad, para un buen trabajo con gran salario y buena calidad de vida. Las universidades fueron una garantía efectiva a una vida con mayor poder económico. De hecho, esta creencia aún sigue vigente en la mayor parte de la población. Pero ya no es tan fácil. El sueldo promedio cada vez es mas bajo y los puestos cada vez son menos. Es poco probable que acabes siendo el jefe que anda en Ferrari. Hoy la formación que puede garantizar crecimiento económico exponencial, es desde el nacimiento hasta la muerte (longlife learning), vamos siendo forzados cada vez más a saltar hacia la incertidumbre. Unas pocas empresas valoran de primera el conocimiento real y efectivo, por contrario a las titulaciones. El sector que se rehusa al cambio es para no correr riesgos, (muy entendible) ya que una titulación es una muestra evidente de que algo se sabe, otras veces es simplemente por apegarse a las costumbres de siempre (baja flexibilidad). La universidad enseña a todos por igual, dan los mismos temas para un curso entero. Como si cada uno de sus estudiantes fuese una PC con las mismas características, casi siempre se trata de almacenar información, el que mayor retención tiene gana primero.

El orden imaginado sigue a favor de las grandes instituciones

Dinero El orden  imaginado es un conjunto de creencias (mitos) que todos dan por sentado pero que no existe en la naturaleza, como el capitalismo, las leyes o el dinero. Permite cooperar a millones de desconocidos, ya que solo basta con compartír las mismas creencias. Sin un orden imaginado no hay civilizaciones. Es algo que solo un homo sapiens puede comprender, existe dentro de la imaginación. Así es como se crearon los imperios, las pirámides etc. Mientras las creencias dominantes sean: «Debo ser un trabajador» (contrario a la de «debo ser un creador) junto a creencias como, «debo ser aprobado por una entidad para llegar a ser un profesional» (contrario a ver el desarrollo constante y el éxito como un medio) las universidades seguirán persistiendo. Por razones parecidas es que se trata a los artístas como menos, ya que «no se consigue empleo siendo artísta».

¿Para quién es necesario? (beneficios de la universidad)

Los estudios universitarios son un requerimiento implícito para la mayoría de empleos con cargos importantes. Dije anteriormente que estos trabajos en relación de dependencia cada vez son menos, pero que sean menos no significa que no se pueda conseguir empleo bien pagado. En sí, todos podemos beneficiarnos de la universidad. Ser estudiante universitario no es malo (depende del enfoque y mentalidad). Es posible que alguien con mentalidad emprendedora necesite de la universidad, alguien con claridad de lo que quiere y conciente de lo que encontrará. Alguien, por ejemplo, que desee crear una empresa/ser empresario y necesite nutrirse de todos los campos posibles (100% autodidacta y 100% universitario). Por otro lado, alguien con mentalidad de borrego en una universidad. Solo terminará siendo mas borrego. Bien administrados, los lazos sociales/amistades/conexiones que se pueden llegar a construir en la universidad pueden ser beneficiosos. Es posible que ser empleado esté mas alineado con tus valores (si es un buen trabajo). Cada vez son más las startups que buscan perfiles de personas con mentalidad creativa y emprendedora. Empleados siempre harán falta, quizás no te guste delegar demasiado pero priorizás la libertad de horarios y movilidad. Si un trabajo te da estos beneficios y te hace felíz, adelante. Otro caso es el de las inmigraciones, quizás seas alguien que (como yo) tenga como objetivo residir en otro país (mejor economía/esperanza de vida). Entonces, es difícil obtener residencia como profesional sin un título universitario y/o experiencia importante, bastante complicado.

Sacrificio excepcional

Sacrificio excepcional En realidad, tomes el camino que tomes, el esfuerzo, el sacrificio, los huevos, siempre tienen que estar ahí para lograr el mayor resultado posible. La conveniencia o necesidad de asistir a una universidad, debe ser guiada por nuestros objetivos y metas a largo plazo. Si quiero convertirme en un gran ingeniero/abogado/médico, conseguir trabajo en una corporación empresarial y garantizar el poder económico por sobre otras cosas, este es el primer camino a tomar antes que cualquier otro. Ahora, si tengo un perfíl un poco más rebelde u open-minded, libertad de horarios, salud, aventura e impacto por encima de cargo profesional. Optaría primero por correr mas riesgo emprendiendo, aprendiendo por diversos medios no necesariamente oficiales. Si te gustan ambos mundos, lo mejor sería sumergirte en ambos con un plan a medio y largo plazo.

Todos tenemos de forma innata el deseo de comodidad, seguridad prestigio fácil. Propongo recordar la otra cara de la moneda, la cara más racional. La que me pide libertad, seguir mis sueños de forma directa y congruente… La que sabe que sin esfuerzo no se logra la diferencia.

La sociedad antibiológica

¿Es viable para un trabajador a tiempo completo de la clase media/baja estudiar en la universidad? En pocas palabras sí. Suele ocurrir a menudo, latinoamerica tiene muchos guerreros modernos. Dicen que es el sacrificio requerido. Solo es alcanzado por unos pocos, en eso consiste la prueba de fuego.

Yo tengo otras teorías en mente. Esta carga con el trabajo y los estudios atentan con nuestra biología, con nuestro propósito de vida y muchas veces con nuestros valores. La gente no sabe que el esfuerzo de la modernidad no es sano, no es el esfuerzo que nuestros genes esperan. Pasamos millones de años usando nuestro esfuerzo e ingenio para cazar, combinando habilidades físicas y mentales hasta que nosotros mismos decidíamos cuando parar. El esfuerzo moderno es totalmente mental, para la persona moderna el esfuerzo es siempre el de estudiar hasta altas horas, por consecuencia dormir menos, rendir extra en el trabajo, por ende mas estrés, por ende mayor obesidad que conlleva a vejez, que significa enfermedad…

Las injusticias de la vida

La vida es injusta. Es verdad, a veces debemos cargar con los restos de los que están por encima de nosotros, tomar esos restos y mirar con cara de agradecidos como si en vez de mierda fueran regalos especialmente hechos para nosotros. La vida siempre fué injusta (la naturaleza es injusta), tanto que hay niños que no llegan a los pocos años de vida, tanto como para ser conscientes de los miles de esclavos que pudieron haber existido y que jamas tuvieron la oportunidad de conocer siquiera la lectura, o vínculos sociales saludables. Que la vida sea injusta no significa que haya que aceptar todo como tal. Porque las cosas siempre pueden mejorar, claro está. Entonces es cuestión de ser lo mejor que se pueda ser.

El modelo laboral actual persiste desde la explosión de las industrias, piden rigurosamente cumplir con los mismos horarios todos los días. Supone una carga horaria demasiado grande para un mundo que se mueve y actualiza cada día. El que trabaja más horas suele ser recompensado más que el que trabaja mejor.

 Suponiendo que se trabaja de media 8hs, se pasa unas 4 en la universidad, sumado a 4 horas de viaje. Nos da un total de 16 horas, 12 -14 horas sentados, realizando (para algunos) tareas monótonas y/o demandadas por otros, encerrados en lugares oscuros.

Nos tenemos que quedar en nuestros momentos libres estudiando, cosa que no está mal. El tema reside en los excesos, por lo tanto un exceso de universidad junto a un trabajo de la revolución industrial podría provocar que nos convirtamos en todo lo contrario a lo que queríamos ser, o mínimo que nos cueste la vida (dar a cambio la juventúd, por «éxito»). el sacrificio requerido por las universidades lo considero innecesario. Suponiendo que la evidencia nos muestra que tan solo un 30% o menos de todo lo aprendido en la universidad es aplicable al mundo real. ¿Cómo afrontamos todo esto? Puesto a que mayormente no tenemos el control sobre todas estas cosas, nada servirá más como refinar nuestros planes (una buena estrategia). Ejercitar la voluntad y ver los problemas como desafíos. Si algo te hace indignar adelante, pero a continuación propongo que busques soluciones, de nada sirve sino.

Conclusiones

Creo que el déficit del sistema educativo y la busqueda ciega del poder económico sin valor real aportado de cada individuo y grandes corporaciones nos confunden. Son los principales causantes de que haya tanta pobreza y desinterés en el mundo.

El sistema educativo poco flexible frente al flujo de información constante que circula a través de los medios, provocó que las universidades no sean el trayecto final, sino solo un comienzo. Quizás complemento de otras plataformas de educación (o base).

El órden imaginado se va refinando con los años, aún así, que el ayer nos parezca mejor que hoy no significa que las cosas sean lo mejor que pueden ser.

Hay que vivir con incertidumbre, incentivando la creatividad y buscando las conclusiones más vanguardistas. No es tanto si la universidad sirve o no sirve. Eso depende de tu mentalidad, objetivos y requisitos.

El esfuerzo siempre debe estar ahí, un esfuerzo consciente de los peligros modernos, ya que la salud lo es todo. Las injusticias siempre estarán ahí, un verdadero guerrero toma las injusticias y son transformadas en desafíos. Pero hay que tener cuidado con meterse en justicias innecesarias e irracionales.

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